Nunca es tarde para aprender como niños

 

“La juventud es una enfermedad que se cura con los años”

George Bernard Shaw

 

Cuando somos jóvenes no aprovechamos muchas oportunidades y con los años apreciamos el valor de lo que es importante de verdad. Aprender y disfrutar en esta segunda etapa de la vida es como volver a nacer. Viajar, estudiar o leer son ahora auténticos placeres de la vida.

Muchos estudios han demostrado que estudiar un idioma en una edad adulta es más fácil que en la adolescencia. Los niños y los mayores de 30 años son los que más progresan en el aprendizaje de idiomas.

A nosotros, nos gusta pensar que existe una conexión emocional con el niño que llevamos dentro en una edad adulta.

Cuando pasamos la edad adolescente es más fácil conectar con nuestra verdadera personalidad. Esto nos ayuda a despertar al niño que llevamos dentro. Aprender idiomas nos acerca a los sueños que teníamos de pequeños. También otras actividades como las artísticas (música, pintura o escritura) se convierten en auténticos placeres que disfrutamos tanto como si fuéramos niños.

¿Por qué es más fácil aprender idiomas ahora que en la etapa adolescente?

Hay razones científicas para iniciar el camino de redescubrimiento y aprendizaje en la edad adulta. La experiencia que nosotros conseguimos con los años, el entusiasmo por aprender cosas nuevas, conectar con otras personas y formas de ver el mundo nos hace disfrutar siendo adultos y sentir todo esto como niños.

Existen tres factores clave para iniciar el estudio de idiomas en la edad adulta:

  • Autoconocimiento: Los adultos conocen mejor los métodos de aprendizaje que les funcionan. Cada adulto es diferente. Unos memorizan mejor un listado de palabras y otros aprenden más mediante la conversación. Conocer nuestra personalidad nos ayuda a elegir mejor los medios para aprender.
  • Experiencia: Los adultos a través de sus vivencias personales (viajes, lecturas o inquietudes) tienen más experiencia para relacionar su lengua materna con cualquier otro idioma.
  • Contexto: Los adultos son capaces de relacionar mejor lo que tratan de aprender gracias a las vivencias. Leer en otro idioma es más sencillo por la capacidad que tenemos los adultos de entender el mundo. Los adultos podemos deducir significados y no ser tan literales como los niños o los adolescentes.

¿Cómo aprender español en la edad adulta?

Si tenemos claros los factores de autoconocimiento, experiencia y contexto podemos saber cuál es el mejor sistema para aprender idiomas en la edad adulta.

Profundizar en las raíces del español, la cultura  y el carácter de la gente de España y Latinoamérica nos ayudan a entender cuál es la mejor forma para aprender español. Si queremos aprender español el mejor contexto para un adulto es a través del debate en clase, un café con un grupo de hispanohablantes, leer o viajar a España o a otros países para comprender mejor su cultura.

El español es una lengua muy viva y versátil. Para aprender español hay que practicar y ser muy activo. Viajar, conocer gente y dialogar son las mejores recomendaciones para aprender español.

Leer en español sobre la cultura de los países hispanohablantes, su historia, música y sociedad, también es la mejor forma de mezclar nuestra experiencia con el aprendizaje del idioma.

Juan Pablo II, un referente en el aprendizaje del español en la edad adulta.

Todos sabemos que el Papa Juan Pablo II era un apasionado de las lenguas y en especial del español. Juan Pablo II nació en Polonia y hablaba a la perfección polaco, alemán y griego desde niño.

Fue en una edad adulta cuando conoció España y aprendió español para estudiar y realizar su tesis: “La fe de San Juan de la Cruz”.

Dicen que Juan Pablo II era un entusiasta del español y organizó numerosos viajes a Latinoamérica y España no sólo para realizar su labor como Pontífice sino para profundizar y conocer más sobre la cultura, los valores y el idioma que tanto amaba.

Las personas que trabajaron cerca de Juan Pablo II dicen que no podía subir a un avión sin un gran número de cintas para escuchar y aprender español. Contaba con maestros, amigos para dialogar y cintas para aprender y perfeccionar su pronunciación.

Cuando a Juan Pablo le preguntaban por qué estudiaba y aprendía tantos idiomas él decía que lo hacía por AMOR. Por amor a las personas, a los países y a las costumbres.

La historia de Juan Pablo II es la de un auténtico Pontífice. Pocos saben que, “Pontífice” es una palabra que deriva del latín y significa “Ponti fex= el que hace puentes”. Él se sentía como un constructor de puentes entre Dios y los hombres. Por eso amó las lenguas y los puentes de comunicación entre Dios y el hombre.

Ser un “Pontífice” de los idiomas y aprender español nos ayuda a:

  • Crecer, compartir y soñar, en uno o varios idiomas.
  • Descubrir cómo es el mundo mientras nos encontramos a nosotros mismos.
  • Construir puentes entre países y entre personas.
  • Despertar al niño que todos llevamos dentro.
  • Conectar personas que sienten y piensan lo mismo, aquí o allá.
  • Unir a la Humanidad.

Recuerda: Ser adulto es una virtud del mundo, ser niño es una virtud del cielo.

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