¡Cántala!

Ojalá que hoy sea un día soleado, y como lo es, se presta para escuchar una buena canción de trova o música de protesta. Nuestra selección de hoy es una canción llamada Ojalá; compuesta por el famoso trovador cubano Silvio Rodriguez. La palabra proviene del árabe  law sha’a Allah; que significa «si Alá quisiera». Es una interjección empleada para expresar un deseo de realización posible o hipotético. Ya hemos discutido en nuestras reuniones culturales sobre la influencia árabe en el español.

Después de este breviario cultural, retomamos el meollo del tema que es hablar sobre esta canción compuesta por Silvio en 1969. Es una de las canciones más conocidas del trovador, y ha sido interpretada por diversos artistas en todo el mundo. Sobre la letra de esta canción ha existido una gran controversia, y al paso del tiempo se han desarrollado diversas hipótesis sobre su interpretación lírica. La más famosa es la versión de que fue dedicada a Fidel Castro y su gobierno en la isla luego de la revolución cubana; otra hipótesis sugiere que fue dedicada a Chile, que por ese entonces vivía la represión del dictador Pinochet; o que simplemente era una de las tantas obras de Silvio que contenía mensajes abstractos de su propia inspiración. Sin embargo, el propio Silvio se ha encargado de revelar que está dedicada a una tal Emilia, su primer amor:

«Ojalá yo la compuse a una mujer que fue, podríamos decir, mi primer amor. Fue un amor que tuve cuando estuve en el ejército, haciendo mi servicio militar. La conocí cuando tenía 18 años, fue mi primer amor importante en el sentido de que fue el primer amor que me enseñó cosas. Era una muchacha mucho más evolucionada que yo, mucho más inteligente, más culta. Me enseñó, por ejemplo, a César Vallejo. Después nos tuvimos que separar, estaba estudiando medicina y en fin, no le cuadró. No sé por qué estudió medicina, cosa loca de ella, en realidad siempre fue de letras. Después estudió letras, se fue a su pueblo Camagüey, a estudiar eso y yo me quedé solo aquí en la La Habana, totalmente desolado. Pasaron los años y el recuerdo de aquel amor tan bonito, tan productivo, tan útil (ojo, no confundir con utilitario), enriquecedor, de aporte a uno… pues, estaba obsesionado yo con esa idea. Y porque fue un amor frustrado, tronchado por las circunstancias, por la vida, no fue una cosa que se agotara, pues se me quedó un poco como un fantasma y por eso compuse esta canción en un momento quizás de delirio, de arrebato, de sentimiento un poco desmesurado: ojalá esto, ojalá lo otro…»

Esta magnífica canción ha sido constantemente analizada, y algo en lo que muchos autores concuerdan es en la maestría técnica que usó Silvio al componerla; de hecho para tocarla hay que modificar la entonación de una de las cuerdas de la guitarra. Ojalá es una de esas canciones que se prestan para cavilar pensando en el ser amado, para disfrutar de una velada romántica, o para escucharla en un café de la plaza principal de un pueblo mágico, entre otras opciones. En fin, escúchenla en la situación que más les apetezca, pero como dice Silvio Rodríguez en este video: ¡cantan!

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